Llevas por primera vez a tu cachorro a casa…. tu mente está llena de sueños y expectativas. Tienes una lista mental de todas las cosas que quisieras enseñarle y como quisieras que fuera. Viste algunas películas donde pareciera que el perro es tan inteligente que solo le falta hablar y quieres lograr algo similar.
Si embargo pasan las horas, los días, los meses y hasta los años. Cada día pareciera que tu perrito se saliera más y más de control sin saber que es lo que tu deberías de hacer para cambiar las cosas.
Vas al internet, a las redes sociales, a ChatGPT y todo lo que obtienes es información que se contradice. A veces consejos generales o diferentes artículos en torno al entrenamiento que dicen lo opuesto y solo han servido para confundirte.
Luego llamas para preguntar por entrenamiento pero decides que tu eres quien quiere enseñarle a enfrentar el mundo, eso en lugar de que alguien más haga el trabajo