3 errores que cometen los padres de picky eaters (y qué hacer en su lugar)
Después de trabajar con decenas de familias, estos son los patrones que veo una y otra vez:
1. Forzar a comer = más rechazo
Cuando obligamos a un niño a probar algo, su cerebro asocia ese alimento con estrés. El resultado: más resistencia, no menos.
2. Esconder verduras en la comida
Parece buena idea, pero el niño nunca aprende a aceptar el alimento real. El día que descubre el truco, pierde la confianza.
3. Ofrecer siempre "lo seguro"
Si solo servimos lo que ya acepta, nunca hay oportunidad de expandir. La exposición gradual — sin presión — es la clave.
¿Qué funciona entonces?
La aceptación progresiva: exponer al niño al alimento en pasos pequeños (ver, tocar, oler, probar) sin presión ni expectativas. El niño avanza a su ritmo y cada paso cuenta.
Es exactamente lo que enseñamos en el Protocolo de Aceptación Progresiva. Si tu hijo tiene entre 2 y 10 años y las comidas son una batalla diaria, esto es para ti.
