
Si sientes que pierdes el control con la comida y no entiendes por qué te sigue pasando, no estás fallando. Tu mente y tu cuerpo construyeron un patrón que en algún momento te protegió — y que hoy se quedó atorado.
Responde pensando en los últimos 2-3 meses, no en tu “mejor versión”.
Toma menos de 2 minutos.