Un análisis de 18 preguntas para el dueño de un negocio de contratista. Recibes un solo documento con dos partes.
PRIMERA PARTE — Tus fugas, en dólares. Una calificación sobre 100, y luego cada fuga que encontramos, de la más grande a la más chica, cada una con una cifra al mes y al año, y la cuenta a la vista, hecha con tus propias respuestas. Se miden trece partes de tu negocio: qué tan rápido contestas, las llamadas que no alcanzas, el seguimiento, cuánto tardas en dar un precio, el papeleo, las noches y fines de semana, cuánto depende todo de ti, y más. Te comparamos contra un negocio de contratista real que factura más de $100,000 al mes, no contra números inventados.
SEGUNDA PARTE — Tu plan de acción, en orden. Tus tres puntos más débiles convertidos en un orden de 30, 60 y 90 días. De cada uno: de qué se encarga el asistente, qué se queda en tus manos, y qué tan difícil es ponerlo.
Como dos minutos. El reporte se abre en cuanto terminas y se queda en tu enlace. Sin llamada, sin venta. Si tus números dicen que ya lo tienes apretado, te lo va a decir.