Cobrar por hora es la forma más cara de vender tu tiempo
Un freelancer en LatAm que cobra $15/hora y trabaja 40 horas a la semana no llega a $3k/mes. Llega a $2,400 — antes de impuestos, impagos y el mes que el cliente “se retrasa”.
El problema no es tu skill. Es que tu techo es tu calendario.
Mientras vendas horas:
Subir precio duele, porque el cliente compara contra “otra hora más barata”.
Cada mes empiezas en cero.
Descansar es perder dinero.
Los que cruzan $3k, $5k, $8k no trabajan el doble. Empaquetan el resultado. Un entregable. Un sistema. Un retainer. El cliente paga por el problema resuelto, no por el reloj.
Prueba esto esta semana: toma tu último proyecto, calcula lo que el cliente ganó o ahorró, y cotiza el siguiente como un paquete con precio cerrado. Nada de “mis horas”.
Si esto te pega, no es coincidencia. Es la trampa.
