Luis tenía local propio en Catamarca y reparaba bien. Desde afuera parecía que le iba bárbaro.
La realidad: hacía delivery de pedidos para sostener el taller. Dependía del boca a boca. Publicaba todos los días y no entraba nadie. Pasó de facturar 150/200 dólares a más de 800 por mes.
Sus videos pasaron de 100 vistas a 30 y 40 mil. Hoy lo paran en la calle, dejó los pedidos y vive 100% del rubro.
El lo resumió así: "fue la inversión más grande de mi vida, en mi negocio y en mí como persona."
Reparar ya lo sabía. Lo que le faltaba era el negocio. Eso es TECAP. 🔧



